Guía

Libre designación: qué puestos y cómo se accede

Cómo funciona la libre designación en la función pública, qué puestos cubre, el procedimiento de acceso y el cese discrecional.

La libre designación es uno de los dos grandes sistemas para cubrir puestos de trabajo en la función pública española. El otro es el concurso. Mientras el concurso reparte puestos por un baremo objetivo de méritos, la libre designación deja la decisión en manos de la autoridad competente, que elige al candidato que considera más idóneo entre quienes cumplen los requisitos. Esa diferencia marca buena parte de la carrera de quien aspira a puestos de responsabilidad en la administración.

Conviene entenderla pronto, incluso siendo opositor. La forma de cubrir un puesto condiciona cómo se accede a él, cuánto se cobra y con qué estabilidad se conserva. Esta guía explica qué puestos van por libre designación, cómo es el camino real hasta uno de ellos y qué riesgos asume quien lo acepta.

Qué es la libre designación

Es la forma de provisión por la que el órgano competente nombra a un funcionario para un puesto de manera discrecional, valorando la idoneidad del candidato para el puesto concreto. Está prevista en el Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) y desarrollada después en la normativa de función pública de cada administración.

La clave está en la palabra discrecional. No hay puntuación que sumar ni orden de prelación automático. El funcionario presenta su candidatura, acredita que cumple los requisitos y, a partir de ahí, la decisión depende del criterio de quien nombra. Eso la diferencia del concurso, donde gana quien más puntúa, y de la oposición, que es el sistema de acceso a la condición de funcionario, no de provisión de un puesto entre quienes ya lo son.

Discrecional no es lo mismo que arbitrario. El nombramiento debe responder a criterios de idoneidad y su motivación puede revisarse si hay indicios de arbitrariedad. Pero el margen de elección es amplio y ese margen caracteriza la figura.

Qué puestos se cubren por libre designación

El EBEP reserva la libre designación para puestos de especial responsabilidad y confianza. No es un sistema de uso general: la regla por defecto es el concurso y la libre designación es la excepción. La pieza que decide cuáles es la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), el documento que describe cada puesto de la administración y señala su forma de provisión.

Si la RPT marca un puesto como de libre designación, se cubre así. Si no lo marca, va por concurso. Antes de pensar en cómo acceder a un puesto concreto, lo primero es comprobar cómo aparece en la RPT.

Los puestos que suelen cubrirse por esta vía comparten un perfil claro:

  • Jefaturas de nivel superior con responsabilidad directiva, como subdirecciones.
  • Puestos de asesoramiento directo a altos cargos, gabinetes y secretarías particulares.
  • Determinadas jefaturas de servicio en áreas con alta carga estratégica o de coordinación.
  • Puestos directivos de organismos y entidades según su normativa propia.
  • Equivalentes en comunidades autónomas y entidades locales, definidos en su RPT.

Estos puestos exigen confianza técnica y, en muchos casos, sintonía con la línea de trabajo del órgano del que dependen. De ahí que el legislador permita elegir en lugar de adjudicar por baremo.

Requisitos para optar a un puesto de libre designación

La libre designación no es una vía de acceso a la función pública. Para optar a estos puestos hay que ser ya funcionario de carrera del grupo, cuerpo o escala que la convocatoria exija. Quien todavía no ha aprobado una oposición no puede presentarse.

Los requisitos concretos los fija cada convocatoria, pero suelen girar en torno a:

  • Pertenecer al cuerpo o escala indicado y al grupo o subgrupo EBEP requerido.
  • Reunir, en su caso, una titulación o especialización determinada.
  • Acreditar la experiencia o el perfil profesional que el puesto demanda.
  • Cumplir el resto de condiciones que la RPT asocie al puesto.

Aquí no se bareman méritos para ordenarlos de mayor a menor. Los méritos importan, pero como respaldo de la idoneidad que valora el órgano, no como puntuación que decida por sí sola.

Cómo es el procedimiento de acceso

El recorrido tiene una estructura reconocible, aunque los plazos varíen según administración.

Convocatoria

La administración publica la convocatoria en el boletín oficial correspondiente. En ella identifica el puesto, sus características, los requisitos exigidos y el plazo para presentar candidaturas. Es importante leer estas bases con la misma atención que las de una oposición. La guía sobre cómo leer las bases de una convocatoria sirve igual para este caso.

Presentación de la candidatura

El funcionario interesado que cumple los requisitos presenta su solicitud dentro de plazo, acompañada habitualmente de un currículum detallado y de la documentación que acredite su trayectoria. Algunas convocatorias piden además una memoria sobre el desempeño del puesto.

Valoración y elección

El órgano competente examina las candidaturas y elige. Aquí no hay tribunal que puntúe ni acta con notas: hay una decisión motivada que selecciona al candidato considerado más idóneo. La autoridad que nombra depende del rango del puesto dentro de la estructura administrativa.

Nombramiento y toma de posesión

El nombramiento se publica en el boletín oficial mediante la resolución correspondiente, que identifica al funcionario, su cuerpo de procedencia y la fecha de toma de posesión. A partir de ese momento desempeña el puesto y percibe sus retribuciones.

El cese discrecional: la otra cara

La característica que mejor define la libre designación no es solo cómo se entra, sino cómo se sale. El cese también es discrecional. La autoridad competente puede retirar al funcionario del puesto en cualquier momento mediante resolución motivada, sin necesidad de un procedimiento sancionador ni de una causa tasada.

Esto no significa quedarse sin nada. El funcionario cesado:

  • Mantiene su condición de funcionario de carrera y su cuerpo de origen.
  • Conserva el grado personal que tuviera consolidado.
  • Tiene derecho a un puesto adecuado a su grupo, mediante adscripción provisional mientras tanto y, después, por la vía ordinaria.

Lo que se pierde es la estabilidad en ese puesto concreto. Quien acepta una libre designación cambia seguridad por responsabilidad y, normalmente, por mejores retribuciones asociadas al puesto. Es una elección personal de carrera, no una mejora automática para todo el mundo.

Retribuciones mientras se ocupa el puesto

Durante el desempeño, el funcionario cobra las retribuciones asignadas al puesto de libre designación, no las de su puesto de origen. Estos puestos suelen llevar aparejados niveles de complemento de destino altos y un complemento específico acorde a su responsabilidad y dedicación. Para entender cómo se componen esos conceptos, son útiles las guías de complemento de destino y complemento específico.

Esta guía no detalla importes porque dependen del puesto, del nivel y de la administración. Para cifras reales, lo coherente es mirar la ficha del puesto o del cuerpo y la calculadora de sueldo de funcionario, ajustando los parámetros a cada caso.

Libre designación frente a concurso

La diferencia práctica entre ambos sistemas se resume bien comparándolos:

  • En el concurso, gana el puesto quien más puntúa según un baremo publicado. La provisión es objetiva y previsible, y el cese del puesto obtenido no es libre.
  • En la libre designación, el órgano elige por idoneidad dentro de un margen discrecional. El acceso es menos previsible y el cese también es discrecional.

Una carrera administrativa larga suele combinar ambos. El concurso es la vía natural para la mayoría de puestos, mientras que la libre designación aparece cuando se aspira a puestos directivos o de confianza. Para situar esto dentro del conjunto de mecanismos de promoción y movilidad, la guía de carrera administrativa pública ofrece el mapa completo, y la de concurso de traslados y movilidad explica la alternativa ordinaria.

Cómo prepararse con tiempo

Nadie llega a un puesto de libre designación por casualidad. Quien quiere optar a uno a medio plazo puede trabajar en varias direcciones:

  1. Aprobar primero la oposición. Es condición previa innegociable. Si todavía estás en esa fase, las guías de tipo "cómo opositar" del hub de guías son el punto de partida.
  2. Acumular experiencia técnica sólida en el área del puesto que interesa. La idoneidad se construye con años de trabajo en la materia.
  3. Asumir responsabilidades intermedias previas, por ejemplo jefaturas obtenidas por concurso o desempeños en comisión de servicios, que dan rodaje directivo sin un cambio definitivo.
  4. Mantener el currículum y la documentación al día, porque las convocatorias tienen plazos cortos y no avisan con mucha antelación.

La libre designación premia trayectoria y perfil, no solo el momento de la candidatura. El trabajo se hace antes.

Preguntas frecuentes

¿Puedo acceder a un puesto de libre designación sin ser funcionario?

No. La libre designación es un sistema de provisión de puestos entre funcionarios, no una vía de entrada a la función pública. Hay que ser funcionario de carrera del cuerpo o escala que la convocatoria exija. El acceso a esa condición previa se logra superando la oposición correspondiente.

¿En qué se diferencia del concurso?

En el concurso, el puesto se adjudica por un baremo objetivo de méritos y gana quien más puntúa. En la libre designación, el órgano competente elige de forma discrecional al candidato que considera más idóneo entre los que cumplen los requisitos. Además, el cese en un puesto de libre designación también es discrecional, mientras que el obtenido por concurso es más estable.

¿Qué pasa si me cesan de un puesto de libre designación?

Mantienes tu condición de funcionario de carrera y tu cuerpo de origen, conservas el grado personal que tuvieras consolidado y tienes derecho a un puesto adecuado a tu grupo. Lo que se pierde es la permanencia en ese puesto concreto, ya que la autoridad puede cesarte mediante resolución motivada sin un procedimiento sancionador.

¿Cómo sé que un puesto va por libre designación?

Lo indica la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) de la administración, que señala la forma de provisión de cada puesto. También lo especifica la propia convocatoria cuando se publica. Si un puesto no está marcado como de libre designación, se cubre por concurso.

¿Se cobra más en un puesto de libre designación?

Por lo general, estos puestos llevan niveles de complemento de destino altos y un complemento específico acorde a su responsabilidad, por lo que la retribución suele ser superior a la de un puesto base. El importe concreto depende del puesto, del nivel y de la administración, así que conviene consultar la ficha del puesto o del cuerpo y la calculadora de sueldo para datos reales.

¿Es lo mismo que un cargo de confianza política?

No exactamente. La libre designación cubre puestos reservados a funcionarios de carrera dentro de la estructura administrativa, con un componente de confianza técnica y, a veces, de afinidad con la línea de trabajo del órgano. Es una figura distinta de los cargos de naturaleza estrictamente política, que se rigen por otras normas y no exigen la condición funcionarial.

Material relacionado

Sigue por aquí: guías, análisis y conceptos del glosario relacionados con esta página.

Guías

Análisis

Glosario